Plantas de terraza: La Lantana


La Lantana, también conocida como la "banderita española" , por la coloración que tienen sus flores, cambia lentamente de color debido al envejecimiento de las flores de adentro hacia afuera. Las flores exteriores son de color rosa, naranja o rojo y los medio de flores de color amarillo y por lo general más pequeño. 

Es una de las plantas más resistentes y tolerantes. Pertenece a la familia Verbenaceae, que incluyen otra planta de jardín muy conocida como la Verbena. Por otro lado, su floración llamativa y su aroma atrae mucho a las mariposas y abejas, por lo que supone un aliciente para el mantenimiento de estos indispensables insectos para nuestro medio ambiente.

Tras la floración, el aspecto de sus frutos pueden recordar a las moras, pero ¡ojo! esos frutos no se pueden comer. Los animales lo saben perfectamente y es más, su instinto les hace mantenerse apartados de los arbustos de Lantana, lo que ha hecho que algunos ganaderos las utilicen como planta de linderos.

La Lantana es originaria de las zonas tropicales de América, África y la India. Pero aparte de poder tenerla en terrazas, es frecuente verla en las plantaciones de los jardines públicos y utilizada como planta de cobertura por su resistencia.

Cuidados de la Lantana 

La Lantana es una verdadera adoradora del sol. Cuanto más sol, más rica es en flor. La planta puede ser colocada en la terraza si no hay heladas nocturnas, se producen normalmente a partir de principios de mayo. Procura plantarlas en suelos ricos en nutrientes y bien drenados.
En las terrazas se verá mejor si está en una maceta con el agujero de drenaje en el suelo. Si es posible añade gránulos de retención de agua de la tierra, así la planta siempre tendrá suficiente agua disponible. Aplícale fertilizante cada dos semanas para prolongar y aumentar la floración y retira las flores marchitas evitando así que se forme la fruta que hemos comentado antes y así proporcionar a la Lantana la energía necesaria para generar nuevos brotes de flor y que no la malgaste en generar frutos inútiles en este caso.


Antes de que lleguen las primeras heladas, deberás meter la planta en el interior ya que no las soporta así como el frío intenso. También puedes aprovechar y realizarle una poda ligera de formación que recupere su forma antes de los crecimientos de primavera. De esta manera, la planta durante el invierno se reserva las energías para el crecimiento de primavera.



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