Plantas purificadoras (III): Ficus Benjamina.


El Ficus Benjamina es una de las plantas de interior más demandadas debido a la belleza de su estructura y la forma y tono de sus hojas que nos permiten la sensación de tener un auténtico árbol o arbolillo en el interior de casa. Pero una de sus mayores ventajas es su alta capacidad de purificar el aire de la estancia donde se coloque. Y también el que se comercializa en diferentes formatos y tamaños por lo que es muy adaptable a cualquier espacio.

 La planta es un miembro de la familia Moraceae (morera), que también incluye el higo, planta de caucho y planta de lúpulo. 

Origen 

Crece en el sur y sudeste de Asia y Australia. El mayor Ficus benjamina se puede encontrar en la India, con un diámetro de copa de 131 metros y más de 1775 raíces aéreas que soportan el árbol. 


Consejos para el cuidado
  • Cuanto más variegada las hojas (las de dos tonos de color) más luz necesita. Sin embargo, lo mejor es evitar la luz directa del sol brillante, sobre todo en los meses de verano. 
  •  Ficus benjamina es sensible al frío, no soporta temperaturas inferiores a 12-15ºC.
  • Dar menos agua durante el periodo de hibernación durante el invierno, y  que el agua no esté demasiado fría. En los meses de primavera y verano si podéis sacar la planta al exterior y darle una refrescante ducha lo agradecerá.
  • No olvides proporcionar fertilizante específico de planta de interior al Ficus y así lo tendrás fuerte y más bonito.
  • Cualquier hojas amarillas o feas puedes arrancarlas.
  • La caída de las hojas en otoño y el invierno es generalmente causada por el aire seco en el interior de la calefacción central. Humidificadores son una solución a esto. Aunque el Ficus es una planta que generalmente suelta mucha hoja, así que si el estado general de la planta no es decaído y sigue echando hojas nuevas, no te asustes demasiado, aunque sí controla que no haya manchas blancas en las hojas que pudieran detectar presencia de cochinilla.
  • Si la planta se hace demasiado grande o menos atractiva, se puede podar, preferentemente en los meses de invierno con las tijeras de podar afiladas. Cuando los días comienzan a ser más largos, la planta producirá nuevas hojas de su propia voluntad. La savia blanca liberado cuando la poda no es tóxica, pero es un poco pegajosa. Es una buena idea lavarse las manos después de la poda.
  • Si tienes la planta colocada en una maceta de autorriego, los primeros meses será conveniente que la riegues primero por la superficie y a mano ya que el cepellón de tierra que contiene las raíces estará seco por un lado y por otro las raíces no habrán superado el volumen y longitud que traían al plantarla y como estos sistemas funcionan por capilaridad, hasta que las raíces no crezcan y lleguen al depósito del agua no serán capaces de coger el agua necesaria para su alimento. Si la has plantado en invierno por ejemplo, espera a primavera a no regar a mano y dejar a tu planta sólo con el agua del autorriego.

















Imágenes: Thejoyofplants.co.uk .



Comentarios