Plantas de interior purificadoras II: Aloe

Atractivo, de bajo mantenimiento, purificador de aire y lleno de beneficios para la salud, hay un montón de razones para contar con un Aloe dentro de casa.
Se caracteriza por sus hojas verdes y carnosas, espinas suaves y flores tubulares, hay más de 500 especies de esta planta nativa de África, aunque es el "Aloe Vera" el más popular y conocido.

Cuidados.

Procedente del desierto, el Aloe es una planta de fácil cuidado a la que le gusta mucho sol y suelo bien drenado. Riégala sólo cuando el suelo está seco y fertiliza de abril a septiembre.

Cómo colocar un Aloe.

 Todo es cuestión de gustos, pero permítenos darte unas sugerencias:
1. Planta en platos anchos y poco profundos para permitir que las largas hojas de Aloe crezcan sin obstáculos y luzcan más.
2. Crear un jardín de suculentas de interior mediante la plantación de varias plantas de Aloe en una larga jardinera,o bien organiza un grupo de macetas contrastando variedades de suculentas en una mesa o un estante.
3. Si tu estilo es minimalista, usa un simple macetero blanco y dispersa en el suelo  grava blanca para una sensación limpia, moderna. La grava también permite el drenaje, evitando que las raíces se aneguen de agua.


Los beneficios del Aloe.

Es conocido el poder calmante tras una exposición al sol del gel de Aloe Vera, pero hay más usos en esta especia botánica. Éstos son sólo algunos de sus usos populares:   
La hidratación de la piel.
Promover la renovación de la piel.
Alivio de quemaduras menores.
Limpieza del sistema digestivo.
Apoyo al sistema inmunológico.

Es posible que pueda crear su propio gel puro, sin aditivos, mediante la poda de una hoja, la eliminación de los bordes espinosos, cortando por la mitad a lo largo, y sacando el gel. Pero siempre tomando la precaución de no aplicarlo en menores sin consultar antes a un especialista sanitario para evitar riesgos de alergias o reacciones adversas.

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