lunes, 22 de agosto de 2016

Árboles de sombra: La Magnolia grandiflora.


Para conseguir una buena sombra no vale cualquier árbol aunque lo parezca, hay árboles que por la forma de su copa o de sus hojas no proporcionan sombras tan frescas o agradables como otros, pero hoy vamos a centrarnos en uno de los que sí son perfectos para disfrutar de una buena sombra y por si fuera poco, del aroma de sus flores blancas y vistosas e el verano.

El Magnolio (Magnolia grandiflora) es uno de los árboles procedentes del sureste americano que más fácilmente se adaptó y que no es exigente con los suelos, su cultivo es muy fácil aunque en climas donde hay inviernos duros no adquiera su máximo esplendor y es en climas templados donde podemos verle alcanzar los 25 ó 30 metros.


Es un árbol con un porte importate por lo que es preferible plantarlo alejado de los edificios y en zona aislada para que luzca, ya sea a pleno sol o en semisombra e incluso en contenedores de gran tamaño podremos colocarlo ya que su crecimiento es moderado.

Este árbol desarrolla ramaje desde la base del tronco pero se puede podar para dejarle solo con forma de tronco y copa y que luzca su tronco gris, aunque también puede dejarse crecer con su forma natural ovalada. Sus ramas también pueden utilizarse como flor cortada en jarrones. Sus grandes hojas perennes de verde brillante de un lado y marrón y de textura aterciopelada por el envés son un atractivo más y si van con sus flores de unos 20 cm ya el éxito está asegurado.


En cuanto al terreno, aunque ya hemos dicho que no es demasiado exigente, como casi todas las plantas, si se trata de un suelo arcillosos sufrirá más que si es un suelo suelto y profundo. Los riegos han de ser moderados y no es suceptible de sufrir plagas reseñables, procurad protegerlo en las noches de fríos importantes ya que las heladas serán su mayor enemigo.