Planta un árbol: el olivo


Si hay un árbol emblemático y asociado la cultura del mediterráneo, es sin duda el Olivo. Con origen en la zona de Irán, se propagó por toda la zona mediterránea y acompañado de simbología  y leyendas. Símbolo de la paz, la mitología griega adjudica su regalo a la ciudad de Atenas por la diosa Palas Atenea y hoy en día se pueden ver plantados en la Acrópolis. Su fácil cuidado y resistencia los convierten en árboles realmente longevos, el más antiguo de España está en La Farga de Arion, en Ulldecona, plantado sobre el año 314 d.C. en la época del emperador Constantino I según un estudio que hizo la Universidad Politécnica de Madrid que le ha otorgado una edad de 1.701 años aproximadamente. Y en la ciudad de Belén, hay un ejemplar al que se le adjudican unos 5.000 años.


El olivo (Olea Europeana) es un árbol de hoja perenne en color grisáceo y forma troncal muy escultural que va ganando más belleza según van pasando los años por él. Si hay un invierno suave seguido de una primavera soleada, de Mayo a Junio se le ve florecer. No obstante, aunque obtengas frutos, no esperes la gran cosecha, el optar por un Olivo es más bien una decisión estética.

Le gusta la exposición soleada pero no es muy exigente con el suelo, a pesar de que se da mejor en los suelos ricos en arcilla con más nutrientes. Si ves que se le curvan las hojas, es señal de que le están aplicando demasiada agua. A partir de que empieza a florecer es bueno darle alimento extra cada 15 días hasta Octubre.

Búscale un lugar donde esté aislado para que luzca bien y crezca sin competencia. Si vas a optar por comprar un ejemplar joven para tenerlo en contenedor para una terraza, ten en cuenta que será más susceptible de acusar las heladas, cúbrelo en invierno las noches de riesgo de heladas.

Comentarios