lunes, 11 de abril de 2016

Qué planta pongo: Calatheas

La Calathea es originaria de las selvas profundas del Amazonas en Sudamérica donde crece al cobijo de la densa vegetación, por eso prefiere ubicaciones donde no reciba la luz directa del sol, prefieren los ambientes húmedos y con poca luz. Son plantas perfectas para las casas con orientación norte y en ellas tanto para salones, dormitorios, cocinas o cuartos de baño.

Llamativas hojas.
Hay plantas que son bellas por sus flores y hay plantas que lo son por sus hojas, en este caso no hay duda que su mayor atractivo radica en sus hojas y en la variedad de dibujos que ofrecen. Redondeadas, onduladas, ovales en un tono, dos o más y por si fuera poco espectáculo el de sus diseños naturales también conllevan un movimiento a lo largo del día, cuando reciben la luz se despliegan para recibirla y al caer el sol, se enrollan de nuevo... prueba a escuchar el susurro que esto ocasiona.


Cuidados:
La Calathea es una planta de fácil mantenimiento. Solo requiere un par de cosas; luz filtrada (por ejemplo una ventada hacia el oeste), ambiente húmedo, una temperatura entre 15ºC y 23ºC  . Un riego de dos veces por semana y agradece un poco de riego con difusor con regularidad. Siguiendo estos consejos, disfrutarás por mucho tiempo de sus hojas preciosas.

Curiosidades:
Se la conoce también como la planta del Pavo real por los dibujos de algunas de ellas que recuerdan al plumaje del mismo.
Independientemente de su movimiento natural en función de la luz, si la hoja de la Calathea se enrolla y se pone marrón, está indiciando que falta humedad ambiental. Rocíala con agua más a menuedo.
En las Amazonas se usan sus hojas para cubrir techos, para hacer artesanía y como medicina.
La Calathea es de las plantas más purificadoras, así que saneará el espacio donde la coloques.
En invierno la Calathea necesita menos agua, así que riégala con menor frecuencia.
A la Calathea no le gustan ni las corrientes de aire, ni el humo de tabaco.

Ahora solo queda que te decidas por una de ellas...¿o más de una quizás? 


viernes, 8 de abril de 2016

¿Un huerto ecológico?

No hay duda del furor actual por consumir productos ecológicos, pero ¿sabemos o entendemos realmente lo qué es un producto ecológico? como tales hay que entender solo aquél que tiene un origen mineral u orgánico que no haya pasado proceso de transformación en industria alguna, o que no contengan síntesis química... es decir, no es fácil encontrar productos así de puros, pero vamos a no volvernos locos con ello y ocuparnos de los consejos que recibimos en el taller realizado en nuestro centro sobre los cuidados o trucos a tener en cuenta en el cuidado de un huerto que vamos a considerar como ecológico.

¿Donde?
Lo primero a tener en cuenta es decidir la ubicación de dicho huerto.. aparte de que reciba sol directamente y en el mayor número de horas, si no es así, deberemos planificar qué es lo que plantamos, es importante que lo tengamos cerca de la casa para poder atenderlo a diario sin que nos entren perezas que luego den lugar a desastres en la cosecha.

Riego
Será importante ser previsores en los cuidados, los productos que vamos a utilizar de las líneas "bio" de las marcas o de origen orgánico, tienen efectos más lentos que los químicos por lo que hay que estar un poco más atentos. Con las olas de calor por ejemplo, si hay aviso de que se aproxima una, hay que proporcionar dosis extra de agua a la huerta, para que el agua penetre bien en la tierra y esté húmeda y la planta bien hidratada, una vez que llega el golpe de calor es más difícil aliviar ese estrés.

El suelo.
Es otro de los factores importante en el huerto, como el de nuestra zona, la central no es el mejor pues peca de arcilloso, debemos mejorarlo mezclando recebo, excepto lógicamente si es un cultivo en mesa, en este caso utilizaremos sustrato embolsado que es siempre orgánico.

¿Turba o fibra de coco?
A veces hay modas en los materiales a utilizar como sustrato, la turba aguanta y retiene más agua pero su extracción no controlada puede dañar al ecosistema donde se origina. La fibra de coco, soporta menos agua y aparentemente no produce ese daño, pero su refinado en los lugares de origen exige que se lave repetidas veces para extraerle las sales que llevan consumiéndose con ello gran cantidad de agua y contaminando en cierta manera el lugar de su lavado... como véis, si nos ponemos a considerar todos los factores nos metemos en una espiral. Nuestra recomendación es adquirir cualquiera de estos sustratos de marcas reconocidas que cumplen la normativa europea vigente que va siempre encaminada a conservar la naturaleza.

Rotación de cultivos.

En la división que hagamos en nuestro huerto, debemos no repetir la misma plantación en la misma parcela ya que el suelo se agota y las plagas se acostumbrarán a estar allí. Y aquí vamos con un truco: las leguminosas hacen su propio abono, fijan el nitrógeno y lo desarrollan en las raíces, no hay que abonarlas para que precisamente hagan eso y así encontrarnos el suelo lleno de nutrientes cuando las arrancamos.

Plantaciones: no hacer filas de la misma especie, así no compiten las raíces ni en tipo de cultivo: 1 tomate, 1 zanahoria, 1 pepino, 1 albahaca...etc. Y siempre procurando que sean especies que desarrollen un volumen similar para evitar que las especies altas no den sombra a las pequeñas.


Acolchado o "mulching"
Esta técnica es muy práctica para evitar la evaporación del agua del riego y para proteger el pie de las plantas de las bajadas de temperatura fuertes, también impide que las malas hierbas se coman a la planta. Consiste en utilizar todas las ramitas finas de la poda para cubrir el pie de las plantas, no es conveniente utilizar los restos del corte del césped ya que acumulan humedad y pueden generar hongos.

Abonado y fertilidad
El suelo de la huerta debe contener un 32% de material mineral, el porcentaje de las arcillas será capaz de captar los nutrientes y fijarlos al suelo, el 46% será de aire o de agua.
Los suelos considerados buenos tienen un 8% de materia orgánica.
En la materia orgánica nos encontramos la siguiente proporción de elementos.
- 70% de humus (materia orgánica en descomposición)
- 25% de materia orgánica sin descomponer.
- 5% de microorganismos, éstos serán nuestros mejores aliados. Se comen todas las hojas, ramas y generan con ello el llamado "abono verde" para las plantas.
Lo óptimo será tener un suelo rico en materia orgánica. Y una de las fórmulas mejores es crear nuestro propio compostaje. Para ello podéis echar un vistazo a este post: http://elblogdelospenotes.blogspot.com.es/2015/07/jardineria-ecologica-abonos-naturales.html

Y tened claro esto: un huerto bien alimentado es menos propenso a coger enfermedades y a ser más resistente a las plagas.





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