viernes, 26 de febrero de 2016

Los Bonsais


Los Bonsais son uno de los grupos de plantas a los que la mayoria de los aficionados se acerca con bastante miedo y sobretodo sin tener una idea clara de lo que son, y por supuesto sin saber que los hay de exterior y de interior, por lo que la mayoría de ellos mueren, a causa, no ya de la falta de buena mano de sus dueños, si no por una mala ubicación.
Foto de: Eva Schuster
Vamos a entender primero qué es lo que son estos árboles enanitos.
Una planta puede ser enanizada y envejecida con relación a su tamaño o edad normal, por la acción desfavorable del medio ambiente o por las técnicas de cultivo.
Un árbol en miniatura es una planta por tanto cultivada en bandejas o tiestos poco profundos, y que ha ido sometido a una serie de técnicas para enanizarlo, envejecerlo y darle forma estética. Estas técnicas pueden basarse en la reducción de raíces, pequeñez incipiente, dosis adecuada de abonado y humedad y, en especial poda y deformación por alambrado del tronco y las hojas.

Un bonsai no es un árbol mutilado, sino un árbol miniaturizado y envejecido naturalmente, y que forma una verdadera obra de arte con el recipiente y entorno que lo rodea.

Clasificación de los Bonsai

Los bonsáis más pequeños tienen tamaños que oscilan, entre 15 y 25cms de altura. Los mayores pueden alcanzar un metro por término medio.
Cuando el tallo crece verticalmente y con ramaje simétrico, se habla de estilo vertical con uno o más tallos. En caso contrario tenemos el estilo inclinado o vertical asimétrico según que el tallo esté inclinado y el ramaje aparezca de forma claramente simétrica. Cuando el árbol crece horizontalmente o cae  sobre el borde del tiesto tenemos el árbol llamado de semicascada o de cascada respectivamente.

Educación de un Bonsai

Inicialmente se estudia la planta para planificar las operaciones a realizar y decidir así el estilo y el sistema de las operaciones que será necesario llevar a cabo con él.
Foto de: Ray Germain
Básicamente estas consisten en:

a) Reducción de las raíces hasta un medio o un tercio de su situación normal. Colocación del cepellón en un recipiente proporcionado a su tamaño y relleno del mismo con mezclas adecuadas de tierras.
b) Poda de las ramas y de tronco, de forma que establezcamos una proporción adecuada entre los tamaños del tronco y el crecimiento proporcionado del tallo y follaje mediante podas y pinzamientos. 
c) Alambrar el tronco y ramas para dar la forma adecuada a la planta.
d) Mantener la forma lograda mediante posteriores retoques de poda y pinzamiento, manteniendo el alambrado hasta el endurecimiento de tronco y ramas.

Tierras. Transplante. Tiestos. Fertilización
  
Las mezclas de tierra deben de ser pobres y con la riqueza en sustancias nutritivas precisas para que no muera la planta. Debe de tener un drenaje seguro y una proporción de tierra, arena y materia orgánica que proporcionen el equilibrio preciso.

Solamente se trasplanta cuando las raíces hayan crecido tanto que no quepan en el tiesto, pasándolo entonces a otra maceta igual mezcla de tierra y ligeramente más grande. Pincha en el siguiente enlace para acceder al post en el que explicamos cómo realizar el trasplante de un bonsai: http://goo.gl/Ldc4NY

Periódicamente debe abonarse para reponer los alimentos perdidos por el drenaje o extraídos por la planta al alimentarse.
El color de la maceta debe ir de acuerdo con el de la planta, sus hojas o sus frutos para conseguir una composición más equilibrada y por el mismo motivo, la superficie de la maceta debe llevar pequeñas piedras, musgos, etc. que contribuyan a crear el ambiente de una escena natural.

lunes, 22 de febrero de 2016

Frutos del bosque

 
Foto de : Zdelia

Aunque parezca el título de un tipo de yogourt, son una de las opciones más recomendables a la hora de planificar las plantas de un jardín. Si os gustan los diseños muy formales en los jardines, desde luego no son entonces vuestra opción mejor pues tienen portes muy abiertos, aunque hemos de deciros que los hemos visto plantados dentro de parterres y en diseños  de ese estilo como los jardines de Charlotenburg, en Berlín donde dentro de los dibujos geométricos y espacios marcados por los setos de boj hay composiciones completamente sueltas y con cierto punto asilvestrado y quedaban fantásticos, así que todo es ponerse y pensar bien el diseño y el tipo de planta y así no prescindir del placer de disfrutar de estos pequeños frutos que pueden utilizarse en fresco, confitados, en zumos, etc... Pero vayamos primero a ver las opciones que tenemos:

Los pequeños frutos

Existen muchos pequeños frutos producidos por plantas de escasa talla que pueden cultivarse en huertos o jardines de poca amplitud e incluso en muchos casos en tiestos.
La mayor parte son poco conocidos en nuestro país y todavía producen sensación de asombro cuando se encuentran en los centros de jardinería, aunque en Los Peñotes los trabajamos desde hace muchos años.
Nos vamos a referir a los de tipo arbustivo que se comercializan: groselleros, frambuesos, arándanos y uva espina. Las fresas, aunque son también pequeños frutos del bosque ya cuentas con diferentes post en este blog.
Foto de: Peter Smith

El frambueso (Rubus Ideaus)
La frambuesa es una planta que pertenece a una amplia familia, las Rosáceas, muy diferentes a la de las grosellas o los arándanos.
Los frutos se consumen en fresco, además de entrar a formar parte de licores, pasteles, etc.
Son arbustos de tallos recios, con aguijones, de 1,50 a 2 m de altura. Fructifican en verano aunque hay variedades que lo hacen en primavera u otoño. En otros países se fuerzan en invernaderos para obtener frutos más precoces y de mejor calidad.
Se pueden cultivar en zonas de jardín e incluso en grandes tiestos. Precisa media sombra y rincones abiertos y aireados. Son poco exigentes  en tierras. La mejor forma de multiplicar es por la separación de los rebrotes. Hay muchas variedades con distintas formas y color de fruto.

Foto de: Jarsem

Los groselleros (Ribes Rubrum)
El nombre científico Ribes deriva de la denominación árabe que se aplicaba a unas plantas cuyo sabor era análogo a las grosellas.
El jugo es muy rico en vitaminas, las bayas son consumidas en fresco, y mucho más utilizadas en confitería o licorería. Los Ribes pertenecen a la familia de las Saxifragáceas.

Existen varios tipos de Ribes:

Uva Espina - Foto de: Passi Widgren
a) Los groselleros de flor: Algunas variedades se utilizan por su magnífica floración primaveral. Otras de fruto se utilizan a efectos decorativos. Como planta ornamental los groselleros se utilizan para setos, en grandes rocallas, bordes, etc.
b) Los groselleros rojos o derivados del Ribes rubrum y sus cruces con otras especies. Son frutos pequeños algo ácidos que son usados para la confitería. Madura al final de la primavera. Existen variedades modernas de frutos más o menos grandes, color blanco, rojo, etc. que han mejorado el sabor y pueden consumirse en fresco.
c) Los groselleros derivados del Ribes grosularia o de su forma uva ursi. Son las grosellas espinosas, uva espina, zarzamora, etc. Existen también muchas variedades en Europa de distinta forma y sabor, poco conocidas. La Uva espina es quizás la más conocida pues es de cultivo fácil y ofrece una producción abundante. Sus frutos son más ácidos pero perfectos para zumos.
d) La mayor parte de los groselleros son plantas de hoja caduca, aunque algunas variedades son semi perennes. Tienen espinas en unas ramas y algunas variedades toman colores otoñales.
Se adaptan tanto al sol o la sombra, pero siempre en zonas frescas, con terrenos frescos y húmedos, mejor si son ácidos.
Se multiplican por esquejes, división de matas o injerto. Precisan operaciones de poda más o menos complicadas por lo que será recomendable que preguntes a nuestros jardineros a la hora de aplicar la poda.


El arándano (Vaccinium myrtillus)
El arándano es una planta silvestre de nuestras montañas, que puede ser cultivada en jardines o huertos. Sus frutos son muy interesantes y si antes se utilizaban en la alta gastronomía, ahora son ya un ingrediente muy fácil de usar en la cocina. En los últimos años están alcanzando además mayor fama y demanda pues hay estudios científicos que avalan sus propiedades para mantener una buena memoria, su recomendación para los estudiantes o por su alto nivel de vitamina C.
El nombre científico Vaccinium myrtillus se refiere al fruto en bayas (baccinium). Los arándanos pertenecen a la familia de las Ericáceas, a las que pertenecen los brezos.
Las plantas se conocen desde hace muchos años. Los romanos utilizaban las bayas para teñir de purpura las túnicas de los esclavos. En la cocina se usan como fruto fresco, en la elaboración de mermeladas, para platos de casa y algunos licores.
Arándano en flor - Foto de : Peter Leonard
Pueden cultivarse en situaciones frescas, turbosas o silíceas buscando reproducir su hábitat natural, en las montañas se encuentran en los rincones húmedos, sombríos y ácidos. Se propagan mediante siembra o por división de mata.
Dentro del mismo género hay otras bayas comestibles indígenas del Norte de América que reciben el nombre de mistilas, blenets, cranberries, etc. Algunas como las llamadas arándanos gigantes o americanos pueden alcanzar el tamaño de una cereza.

 

jueves, 18 de febrero de 2016

Plantas Trepadoras I : Clematis.

Foto de: Sarah Jones

Muchas veces nos encontramos con peticiones imposibles del tipo: “Quiero una planta que me esté dando flores desde Febrero hasta Noviembre” y aunque hay especies con floración continua durante meses como las Petunias, es inevitable que entre una floración y otra tengan períodos de descanso. Pero hay opciones como las de intercalar plantas con floraciones escalonadas y de esa manera tener flores de manera más permanente. Esta opción, aunque sea en formato vertical porque vamos a referirnos a una planta trepadora nos la va a proporcionar el grupo de las Clematis.

El género Clematis (del griego Klema, vino blanco). Comprende unas 250 plantas ornamentales, generalmente trepadoras leñosas, aunque existen algunas herbáceas. Las Clematis figuran entre las mejores plantas trepadoras conocidas y eligiendo las variedades adecuadas podemos disponer de floración continua desde primavera al otoño.
Sus exigencias de cultivo son bastante parecidas para todas las plantas de este grupo grupo y tienen una buena rusticidad en la mayor parte de las localizaciones en España y así mismo no tienen enfermedades o plagas que limiten su cultivo.

Foto de : Shelley Paulson

Tipos de Clematis.

C. montana Buch.- Ham : Una de las especies más utilizadas para cubrir los edificios o arboles es también conocido como C. anemoflora, C. odorata. Especie de gran vigorosidad, de hoja caduca, sus ramas tienden a dirigirse hacia arriba, ramificándose copiosamente en lo más alto. Hojas trofoliadas, ovaladas y generalmente dentadas de 3 a 10 cm de largo, glabrosas, con peciolo de 5 a 9 cm de largo. Florece de mayo a junio con gran profusión. Sus flores blancas, aplanadas, de 5 cm de diámetro, recuerdan a  las flores de las anémonas, y está compuesta por cuatro sépalos elípticos: se reúnen en racimos de 1 a 5 flores, constituyendo unas ramas muy atractivas. Su aroma recuerda algo a la vainilla. Procede del Oeste de China y del Himalaya. Recientemente se ha introducido una variedad Alexander muy similar a los cultivares que primero se introdujeron pero con hojas mayores y flor de notable tamaño y aroma. Otros cultivares y variedades destacables son:
Elizabeth.- flores muy perfumadas de color rosa. Alcanza los 12 m de altura.
Var grandiflora.- Flores blancas de 8cm. Gran crecimiento.
Var Rubens.- Es una magnifica variedad con flores de 5 a 6 cm, cuatro sépalos de color rosa-rojo.  El follaje es purpura al comienzo de la primavera tornando posteriormente a bronce-verde. Para Camillo Schneider es la verdadera forma China.
Var wilsonii.- Florece algo más tarde que el reto, Julio-Agosto. Flores de blanco crema muy perfumadas.

Foto de: Bryan Law

Plantación y cuidados.

Los Clematis necesitan suelos húmedos pero con muy buen drenaje. Sus raíces suelen profundizar más de 60 cm, siendo necesario pues para la plantación realizar hoyos de 60x60x60 cm. conviene colocar en el fondo un poco de gravilla, trozos de tiesto etc.…, si el drenaje no es bueno deben utilizarse tubos de drenaje. Conviene así mismo utilizar para la plantación mezclas muy ricas en materia orgánica.

Aun así será necesario un abonado fuerte mineral todos los años si queréis que florezcan con generosidad ya que suelen ser bastantes sensibles a las carencias de nutrientes. Cuando los suelos no son buenos, es preferible en ocasiones cultivarlos en grandes tiestos mejor que en tierra. En sus zonas originarias los Clematis suelen tener sus raíces fuertemente sombreadas y húmedas, por ellos la tierra sobre la que cultivamos nuestros Clematis debe estar en la sombra, y ya en la parte aérea disponer de sol en abundancia. 
Los suelos secos, calientes y soleados son fatales para las Clematis, así que un recurso fácil es plantar en su base alguna otra planta que deje en sombra la zona de sus tallos. Así mismo suelos pavimentados de cemento, piedras, losas, etc. con buen y profundo suelo así como un drenaje adecuado pueden ser aptos para su cultivo. En cualquier caso son muy aconsejables los mulching con mantillo o turba.
Los riesgos deben ser frecuentes y copiosos, pero debemos evitar siempre el encharcamiento.

Foto de: Benedetto Palombo
Floración.

Los Clematis pueden recordar a las glicinias en cuanto a la paciencia que a veces hay que tener con ellas, pues la floración aparece al cabo de varios años, dependiendo del desarrollo de la planta y procedencia (generalmente acodo o estaquillado). Pero es tan espectacular cuando florecen que todos los esfuerzos habrán merecido la pena.
La floración se produce sobre la madera del año anterior, por tanto la poda debe hacerse inmediatamente después de la floración para que los brotes producidos a lo largo de la temporada puedan florecer en la primavera siguiente.
Aunque los Clematis poseen zarcillos que le permiten arrollarse a ramas y rugosidades para sujetarse es conveniente, al menos en un principio ir guiando la planta. Así mismo si queremos cubrir un árbol, es aconsejable disponer de una rejilla sobre al que crezca el Clematis para que no se apoye directamente sobre el tronco.