lunes, 24 de agosto de 2015

DIY: Jabones naturales de tu jardín.

Una vez escuchamos decir a un fotógrafo que se dedicaba a hacer fotos para recordar y no perder las cosas que le gustaban. Esto nos ha llevado a querer conservar las esencias de las flores y plantas de nuestro jardín para poder disfrutarlas a lo largo del año... y hay muchas maneras de conseguirlo, una de ellas puede ser el hacer jabones naturales utilizando esas flores y plantas. 

Vamos a hacer primero una selección de algunas de las que podemos usar: Las hierbas no sólo son útiles para dar sabor en la cocina, muchas de ellas tienen propiedades estupendas para la piel, también. Así que vamos a disfrutar de sus beneficios de belleza naturales según lo que queramos conseguir:

Tomillo: Anti-inflamatorio - ideal para piel propensa al acné.
Albahaca: Antibacterial - un gran rejuvenecedor de la piel.
Romero: Un antídoto natural contra los eczema, dermatitis y psoriasis.
Lavanda: además de relajante, hidrata la piel y nos dará un aroma delicioso.
Aloe Vera:  para la piel inflamada, irritada o quemada por el sol.

Pero podremos hacerlos con muchas flores del jardín como los jazmines o rosas.

Qué necesitamos:

Un puñado de hierbas.
Batidora de mano.
Papeles de filtro de café.
Recipientes limpios y secos que usaremos de moldes.
Jarra medidora.
Aceite vegetal.
Base de jabón de glicerina (disponible en tiendas de manualidades)
Alcohol y un cuchillo de filo recto de cocina.

Cómo hacerlo:

1. Lavar las hierbas y secar bien. Colocar en un cuenco con una cucharada de agua y mezclar con la batidora hasta conseguir la consistencia de un puré.
2. Para establecer la cantidad de base de jabón que necesitamos para cada molde, llenar con agua hasta el nivel deseado (según el grosor quieres que tenga tu jabón). Verter el agua en una jarra de medición y escribir la cantidad en el lado de cada molde.
3. Vaciamos ese agua y secamos bien los moldes. A continuación rociamos con el aceite vegetal el interior de cada uno de manera uniforme, para evitar que el jabón se pegue.
4. Picar la base de jabón en cubos de 1,2cm, meter en la jarra de medición con una toalla de papel sobre la parte superior y ponemos en el microondas en calentones de 30 segundos  hasta que se derrita, pero no debe hervir. Vamos añadiendo trozos de jabón hasta llegar a la cantidad deseada (la que hemos marcado previamente para cada molde). Puede que tengas que trabajar en lotes.
5. Deja que la base de jabón se enfríe, pero sin que llegue a solidificar. A continuación, añade la cantidad deseada de puré de hierbas y vertielo en los contenedores.
6. Hay que rociar con un spray de aceite la parte superior del jabón para deshacerse de las burbujas de aire. Deja que reposen los jabones creado una hora y luego los pones en el congelador durante dos horas y después ya solo tendrás que sacar los jabones de los moldes.


Planta relajante: la Saintpaulia

La Saintpaulia más conocida como la “violeta africana” y de la que ya hemos hablado en otro post acerca de sus cuidados(*), es una planta especial, y no lo es solo por ser una belleza para la vista, sino porque también ayuda a sentirse menos estresado si aceptamos la capacidad relajante del color azul y decidimos aplicarnos un poco de cromoterapia. Aunque no se trata solo de esto, un estudio de la universidad de Surrey, puso de manifiesto que las personas que tienen que llevar a cabo tareas, las realizan menos estresados si en el espacio donde las realizan se hayan presentes las plantas que si no las hay.

Una planta noble.
La Saintpaulia tiene una pincelada de nobleza, debido a que lleva el nombre del Barón Walter von Saint-Paul-Illaire, que fue el primero en descubrir la planta a finales del siglo XIX. La Saintpaulia es originaria de África, concretamente de Tanzania y del sureste de Kenia. Crece allí en un ambiente húmedo y luminoso, y esas son las circunstancias en las que mejor vivirá dentro de una casa. Es importante regarla con agua de forma regular, sobretodo en época estival y en su período de crecimiento, pero teniendo cuidado de que no quede encharcada pues en ese caso la planta se pudrirá. Es preferible utilizar agua tibia, y regarla directamente en la tierra y nunca vertiendo agua por encima de las hojas y ni de las flores. Como todas las plantas que tienen flor, necesitará luz natural, pero evitar un exceso de la luz solar directa e intensa.

(*) http://elblogdelospenotes.blogspot.com.es/2014/09/que-planta-pongo-violetas-africanas.html









Fotos cortesía de Flower council




La planta del bienestar: kalanchoe.

El Kalanchoe es una planta muy generosa que apenas solicita cuidados ni atenciones para mostrarse alegre y esplendorosa. Y si esto no fuera suficiente para que se convierta en una de tus favoritas, investigaciones científicas han demostrado que esta pequeña planta, resistente, de hojas grasas y con flores de vibrantes colores, logra según los expertos, que las personas se sientan mejor.

Así que, en realidad es tan simple como poner un Kalanchoe al alcance de la vista para que te sientas mucho mejor y veas la vida con otra perspectiva. Aunque esto realmente lo podríamos extender a cualquier relación con las plantas y la naturaleza: una investigación sueca, por ejemplo, demostró que los pacientes de cuidados intensivos que podían ver un cartel con escenas de la naturaleza en su habitación se sentían mucho mejor que los pacientes que tenían un cuadro de arte abstracto a la vista. Otra investigación mostró que los pacientes que habían sido operados se recuperaban mucho más rápido, y sufrían menos complicaciones, cuando tenían a la vista vegetación y árboles, que cuando su vista solo contemplaba una simple pared gris...¡a nosotros no nos hacía falta hacer investigación alguna para tener esto claro! pero dicho así parece que no quedan dudas.

Volviendo a nuestro Kalanchoe, lo más especial es su inflorescencia, con todas sus pequeñas flores agrupadas en una misma rama. Es también denominada “planta de días cortos” debido a que  florece en la época en que el día es más corto que la noche. Sin embargo, cuando florece, acto que dura unas ocho semanas, lo hace con verdadera intensidad, emanando pequeñas flores que varían de color, desde el blanco, rosa, rojo, amarillo y anaranjado al morado, colores todos ellos muy vivos y que contrastan de forma espectacular con las hojas verdes y brillantes.

No está del todo claro cual es el origen de esta planta, aunque la explicación más aceptada habla de una introducción de los chinos “Kalan Chau” a América. Pues esta es una planta que sí se produce de forma natural en China, así como en Madagascar y en el África meridional y sudoriental. El alemán Robert, comerciante de semillas Blossfeld, fue el primero en ver el potencial de la Kalanchoe, y por eso la presentó como una planta de interior en Europa en la década de 1930. En la actualidad hay más de 200 variedades ¡y no todas tienen flores!.

No es sólo una gran planta de interior, sino que también puedes ubicarla en el exterior, en el balcón o en la terraza. Un poco de agua una vez por semana durante el verano, y una vez cada dos semanas durante el invierno, será suficiente. También es aconsejable añadir al agua un poco de abono para plantas cada dos o tres semanas. La Kalanchoe prefiere un punto de luz, pero no es exigente cuando se trata de la temperatura.
¡Vamos, que es una de esas plantas perfectas para quienes dudan de tener buena mano verde!














Fotos cortesía de Flower Council

A todo color: las Begonias.

Si hay una planta que proporcione gamas de color intensos son sin duda las conocidas como  Begonias, tanto en sus variedades de planta de flor, como en las que su coloración se basa en lo llamativo de sus hojas.  La Begonia Elatior y Begonia Rex son reconocidas como plantas de interior y todos los otros tipos de Begonia se consideran plantas de jardín.

Son plantas que agrupadas crean bodegones realmente decorativos, que admiten montajes en recipientes de muy diferente estilo que se adaptan a cualquier tipo de casa. Tampoco has de privarte de colocar en un mismo recipiente Begonias de diferentes colores, como puedes ver, quedan fantásticas. Y si las mezclas con las variedades que no tienen flores, puedes jugar a entonar los recipientes con los tonos dominantes de las hojas de la Begonia elegida. Tienes una gama amplísima donde elegir.


Estas plantas como tantas otras, guardan cierta simbología y también muy variada: por ejemplo, representan la autoprotección o mensajes algo noveleros como 'nuestro amor se ha descubierto' y también un símbolo de equilibrio cuando se utiliza en arreglos florales funerarios.

La Begonia proviene de las selvas tropicales húmedas de Asia, África y América. Hay alrededor de 1.000 variedades diferentes en la familia Begoniaceae.

El grupo de floración más conocida es la Elatior Grupo Begonia. Estas son las plantas con flores sencillas y semi doble o dobles. La Línea Bodinia es nueva, con flores con flores dobles adicionales y hojas rizadas. Un "clásico" en el rango para la Navidad es la Lorena (Begonia), con flores más pequeñas y una forma final. Dentro del grupo Begonia Rex, hay colores de hojas realmente  preciosas y de formas muy llamativas. 

Consejos para el cuidado.
Begonias necesitan estar expuestas a extensas horas de luz en el interior y una posición ligeramente soleado en el jardín. Asegúrate de que la bola de la raíz nunca se seca, por lo que debes darle agua regularmente. Para mantener la planta sana durante mucho tiempo, es esencial para darle alimento en forma de abono cada tres semanas. También vale la pena a retirar con cuidado las flores muertas y hojas viejas, así la floración será más durarera y vigorosa. Evita los cambios de temperatura y corrientes de aire y no coloques nunca la planta cerca de fuentes de etileno como las verduras o frutas, ya que esto provoca  la abscisión de yemas florales y de las flores abiertas, las hojas amarillean y caen, reduciendo con ello la floración de la planta.










Fotos cortesía de la Oficina Holandesa de la Flor