martes, 31 de marzo de 2015

Jardinoterapia: DIY aceitunas gourmet con productos de tu jardín.

La presencia del cítricos y sobretodo de olivos en los jardines es casi inevitable para los de estilo mediterráneo y aunque el que podamos obtener aceitunas que merezcan la pena es ya un tema para tratar en otro momento, vamos a imaginarnos que somos unos jardineros perfectos y hemos conseguido obtener una cosecha de aceitunas maravillosa, o que por lo menos nos produce una satisfacción personal que solo los que disfrutan de su tiempo libre con las plantas podrán entender. Y si esta opción es realmente difícil, pues partiremos de que hemos comprado aceitunas en jugo insípido y queremos mejorarlas y convertirlas en algo espectacular.

¡Bien... tenemos aceitunas entonces! ¿y ahora qué? pues ahora vamos a daros los consejos necesarios para que podáis preparar las aceitunas en conserva con el mejor de los sabores pues van a salir de las plantas de vuestro propio jardín.

Qué necesitamos.
Lo primero es contar con unos frascos de cristal de cierre hermético como los de la imagen y que podéis encontrar también en Los Peñotes de manera habitual. Si utilizáis frascos así de bonitos podéis hasta hacer regalos gourmet con ellos... ¡jardinoterapia a tope que se dice! cosechar, preparar y regalar y todo ello gracias a saber saborear lo que es disfrutar de todo lo que rodea a las plantas.

Hierbas y plantas aromáticas recomendadas.
A continuación sería elegir las plantas aromáticas que queremos utilizar para dar ese sabor especial a nuestras aceitunas. Por regla general las recomendadas y que siempre dan resultados de sabor fantástico serían: laurel, romero, tomillo, albahaca, semillas de hinojo, cebollino...

Toques especiales
Si añadimos cebolla en pequeños trozos, guindilla, tomates deshidratados, piel de cítricos como naranja y limón, flores de lavanda... la sorpresa de sabores está asegurada.


Salmuera casera.
La preparamos de la manera tan sencilla que supone el añadir 1 cucharadita de sal por cada taza de agua. Simplemente mezclamos la sal y el agua hasta que la sal está completamente diluida. Y después si queremos podemos añadir un chorrito de vinagre del tipo que más nos guste. Si se trata de aceitunas verdes el vinagre que mejor marina es el de tipo balsámico blanco o vinagre blanco, mientras que para las aceitunas negras es más aconsejable el vinagre de vino tinto y el de Jérez.

Con todo esto preparado solo tenemos que meter en los frascos las hierbas que queramos mezclar, no tienen por qué ir todas, ¡ni la guindilla ser imprescindible!

A continuación, metemos las aceitunas elegidas y enjuagadas previamente. Por último, añadimos la salmuera preparada y cerramos bien los frascos de manera que no entre nada de aire. Los dejamos reposar durante 24 horas antes de meterlos en la nevera donde hemos de armarnos de paciencia y esperar unas dos semanas para que los sabores se hayan impregnadobien y podamos disfrutar de unas aceitunas marinadas con las plantas de nuestra terraza y jardín.

Truco para impacientes.
Cortar las pieles de la narnaja o del limoón en tiras muy finas, cortar en juliana también una cebolla, añadir semillas de hinojo y un diente de ajo entero con piel. Rehogarlo todo en una sartén con aceite de oliva virgen. Cuando esté todo pochado cubrir con ello las aceitunas colocadas dentro de un frasco, cerrarlo y poner boca abajo para hacer el vacío si queremos que se conserve. Y en cualquier caso, cuando ya esté frío, se podrá disfrutar ya de esas aceitunas.

¿Todavía te da pereza dedicarle tiempo a unas macetas de aromáticas? ¡Disfruta de la jardinoterapia!

viernes, 13 de marzo de 2015

DIY - Jardinoterapia con juegos en el jardín: tipi indio vegetal.


En este post nuestra propuesta de practicar la #jardinoterapia será con la invitación a realizar unos tipis vegetales... sí, sí, esas tiendas de los indios de la películas del Oeste que hemos visto tantas veces, solo que con una interpretación más a nuestro estilo, más a lo centro de jardinería  enamorados de las plantas. Como veréis son muy fáciles de hacer y pueden ser un rincón perfecto dentro del jardín, no solo para los más pequeños de la casa en caso de que los hubiera, con una tumbona dentro puede ser un lugar de relax a la sombra, o un vestuario divertido para los niños cuando quieran disfrutar de la piscina y así evitar que entren mojándolo todo. Bueno, el uso os lo dejamos a vosotros, vamos a ver qué necesitamos.

Material necesario:
4 ó 5 Palos de madera con uno de los extremos en punta para facilitar su anclaje en el suelo de 2m de largo mínimo.
Cuerda de fibra natural.
Malla de cobertor de fibra de pino artificial de 2m de ancho.
Alambre o bridas de plástico pequeñas..
Guirnaldas de ramaje verde artificial.
Ramaje verde natural.










Lo primero que hay que hacer es procurar hacerlos en una época del año en la que el suelo esté algo blando para poder clavar las estacas o palos de madera. La primavera es perfecta ya que el terreno está blando por las llluvias.

1. Pinchamos los palos en el suelo como si fueramos a hacer un círculo y a una distancia que nos permita luego unir las puntas del otro extremo como ves en las fotos. Hay que clavar los cuatro o cinco a la misma distancia entre sí, excepto los dos de los extremos que deberán estar algo más separados pues serán la zona de entrada.
2. Una vez que los tenemos presentados y comprobamos que al inclinarlos se unen fácilmente, ya los clavamos en el suelo.
3. una vez clavados , los inclinamos de nuevo y sujetamos en espiral como se ve en la imagen. Y a continuación los atamos con la cuerda de manera que no se suelten.

4. La tela de cobertor de pino artificial tiene forma rectangular, podemos colocarla sin alterar esa forma y realizando pliegues o bien, podemos recortarla en forma de círculo, respetando esos 2m del ancho y de diámetro y después, cortar un radio hasta el centro (como las telas que se venden para tapar los pies de los abetos de navidad), haciendo como un poncho.
5. Empezamos a colocar la tela de cobertor sobre la estructura atando el primer extremo de la tela al palo que va a hacer de puerta. Con las bridas de plástico o el alambre lo sujetamos en diferentes puntos. Y a continuación echamos el resto del cobertor colocándolo sobre la estructura hasta llegar al otro palo donde repetimos la operación de atado, y completamos atando en el extremo superior a los palos que están haciendo la punta de este cono.
6. Una vez sujetado el cobertor en diferentes puntos a todos los palos ya podemos empezar a colocar el ramaje encima.
7. Lo conveniente es mezcla guirnaldas artificiales con naturales. Las artificiales han de ser de las que se pueden poner en el exterior para evitar que a los pocos días el color se haya deteriorado y haya adquirido un tono más bien espantoso, es decir, las que sean de tela ¡prohibidas!
8. La colocación de las guirnaldas artificiales y ramas artificiales ha de ser lo primero que pongamos y será tan fácil como introducirlas boca abajo en el mallado y doblar la punta del tallo hacia abajo , en forma de bastón para que ellas solas se sujeten, aunque será necesario luego pillarlas con toques de alambre en algún punto para evitar que el viento se las pueda llevar o descoloque demasiado la estructura. Aunque hay que tener claro, que se trata de una estructura que va sin cimentación. 
9. El ramaje natural se coloca la último de manera que al estar encima del artificial, le da ese aspecto de cabaña vegetal real y se ata igual que el otro, con alambre fino y en diferentes puntos y colocado boca abajo para que permanezca fresco más tiempo. También podemos hacer una bola de algodón empapado en agua y forrarlo con esparadrapo donde pongamos el extremo de ese ramaje natural y así que funcione como las esponjas de los arreglos florales, aunque tampoco es necesario complicarse con ello, el que haya ramas de aspecto fresco (las artificiales) y de aspecto seco le dará un aspecto más real a nuestro tipi.

Cuanto más mezcla de ramaje y texturas haya, mejor quedará.


¡A disfrutar de una tarde de construcción!