DIY: terrario vegetal bajo cristal.

Poder contar con un terrario vegetal supone disfrutar de un paisaje natural en miniatura, y además un de las maneras más fáciles de mantener una planta con el mínimo esfuerzo pues el grado de humedad que generan al estar dentro de un cristal, recrea el ambiente de su hábitat natural y están encantadas de la vida ahí dentro.

Otra de las ventajas es que puedes colocarlo donde quieras pues dependiendo del tamaño del recipiente que elijas podrás ponerlo en una librería, en una mesa de comedor, de café o incluso llevártelo a tu mesa de trabajo y llenarte de la energía positiva que dan las plantas.

Pero vamos a ver paso a paso lo fácil que es realizar uno de estos terrarios.

¿Qué necesitamos?

Elegir primero el recipiente donde lo vamos a plantar. Lo recomendable es que sea una superficie no porosa, para que no absorba el agua del riego (que será siempre muy reducido y con spray). Nosotros hemos optado por un plato de porcelana esmaltado en color blanco y una campana de cristal, pero también puedes hacerlos dentro de frascos de cristal.

Elegir las plantas. 
Han de ser de un tamaño que quepan en nuestro recipiente dentro de que siempre van a ser pequeñas. Y un detalle importante será el de que tengan las mismas necesidades hídricas... no vale empeñarse en colocar una Crasa con un Ficus Pumila por muy bonito que nos parezca la combinación, no serán nunca un matrimonio viable.
Nosotros hemos elegido combinar dos tonos de verdes diferentes y dos tipos de hoja distintas en tamaño para crear mayor contraste ¿Con qué? pues con un Ficus Pumilla y con un tipo de Helecho diferente al más conocido pero que tiene un tono grisáceo de hoja muy interesante.

Sustratos:
Tijeras, musgo natural, sustrato universal y corteza de pino del calibre más pequeño.

Manos a la obra:

Lo primero que hemos de hacer es reducir el cepellón de la planta elegida. Con cuidado de no dañar las raíces demasiado, separamos en dos el cepellón y tras quitar algunas hojas, las deterioradas y las que por tamaño nos estorban.

Las tijeras han de estar bien limpias y volver a limpiarlas al terminar para evitar propagar posibles hongos.

A continuación colocamos la primera planta en la base elegida y aplastamos con cuidado el cepellón, volvemos a recortar las hojas que consideramos sobran para hacer una composición equilibrada con la siguiente planta. Y también porque lógicamente, al dejar menos cepellón y raíces, hemos de procurar que esas raíces no tengan que sustentar una planta demasiado grande.
Tras colocar la primera planta, probamos con el cristal que cabe y no hace falta recortar más hojas.












El siguiente paso lo haremos con la otra planta elegida que es de menor tamaño. Repetimos la misma operación de reducir el cepellón pero en esta ocasión vamos a desmigarlos casi, de manera que tengamos las raíces principales a la vista como se puede observar en las fotos.


 De la planta de menor tamaño sacaremos dos plantones para poderlos trasplantar en dos puntos diferentes al lado del Helecho y añadimos un poco más de sustrato universal que cubra lo plantado y apretamos un poco.



Ya solo que da cubrir con un poco de musgo y añadir un poco de corteza de pino y vaporizar abundantemente con agua para que quede todo ese sustrato variado bien empapado. la corteza de pino hará las veces de tope y apoyo a la campaña de cristal, de manera que al impedir que ésta llegue totalmente al suelo o base, permitirá que entre el oxígeno necesario para las plantas.


Un truco: el musgo antes de colocarlo has de humedecerlo muy abundantemente para que recobre flexibilidad y una vez ya maleable, despéinalo un poco, ya que viene apelmazado en las cajas o bolsas donde se comercializa, así quedará con un aspecto más vivo.

¿Te animas a hacer tu propio terrario? Las posibilidades son infinitas...


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