viernes, 25 de abril de 2014

Un jardín de flor cortada: Gerberas.


Una de las cosas más agradables que hay es poder contar con flor fresca y cortada en casa o en tu lugar de trabajo. La presencia de plantas y flores nos dan alegría y optimismo.Y para llegar a esta conclusión no hace falta ningún estudio científico...basta con mirar la sonrisa que le sale a cualquiera que le regalan flores o cuando vemos que nuestra planta del alma que cuidamos con tanto mimo ha crecido o vuelto a florecer... ¿o no os pasa así?

Pues teniendo esto claro, una de las opciones para poder tener flores es plantar especies que nos permitan utilizar su flores para corte y no todas las plantas de flor nos van a servir para ello. Así que comenzaremos con una de las que sí nos van a servir y que encima son preciosas: las gerberas.

La gerbera, la alegría en un florero
La gerbera es una flor sin perfume que pertenece a la familia Asteraceae planta. Esta familia tiene sus orígenes en África del Sur, Asia, América del Sur y Tasmania. y es de las más populares para su uso en ramos ¿Sabías que al menos 900 millones de gerberas se producen en los Países Bajos cada año? 

Colores Gerbera y formas
La gerbera está disponible en blanco, rojo, amarillo, rosa, violeta, naranja y verde. La flor está también disponible como bicolor o multicolor y el corazón puede ser de color negro o verde.

Y para que aprendáis a pedirlas en las floristerías os contaremos que se dividen en grandes variedades de floración (estándar), las variedades con flores pequeñas (mini) y especialidades. Un gerbera estándar es de aproximadamente 12,5 cm y una gerbera con un diámetro de menos de 9 cm es un mini gerbera (germini).

Y también existen los siguientes tipos de flores:
  • Única floración
  • Doble la floración
  • Floración Araña
  • Floración Pompom

Consejos para el cuidado para el consumidor
  • Corta un pedazo del tallo con un cuchillo afilado y si le haces un corte en forma de cruz en la base, chupará más agua y es una flor que necesita hidratarse bastante.
  • Utiliza siempre un florero limpio y llenar este con agua (no demasiado) y cambiale el agua cada dos días ya que las flores de tallo grueso y no leñoso se suelen estropear más a menudo.
  • Coloca las flores en una posición con una temperatura de no más de 20 ° C y no coloques gerberas  a pleno sol, cerca de estufas o al lado del frutero.
No dejéis de ver las gerberas especiales de marca que traemos a Los Peñotes, entre ellas encontraréis variedades que no son fáciles de encontrar en su versión de maceta como podéis ver en las imágenes de este post.

¡Que las disfrutéis!





lunes, 14 de abril de 2014

DIY Jarrones de Pascua.



La tradición de utilizar los huevos en la Pascua es milenaria y es una de las maneras de simbolizar el triunfo de la vida que es lo que representa el huevo y lo que se celebra esos días. En la repostería española aparece de muchas maneras, dentro de bizcochos, en forma de chocolate... y en Los Peñotes, como no podía ser de otra manera vamos a proponeros utilizar los huevos en forma de floreros de Pascua.
Y como estos días tendréis tiempo libre, qué mejor manera que hacer una manualidad, que además de entreteneros, en caso de que haya niños, seguro que les encanta participar y poder presumir luego de ello.


Material necesario:

  • Huevos: lo ideal es que sean de oca pues son de mayor tamaño y se pueden encargar, ya no es tan difícil conseguirlos, aunque también podéis utilizar de gallina, en cuyo caso los tallos de las flores deberán ser más cortos.
  • Unas flores de tallo grueso que las mantengan erguidas.
  • Una esponja de las de florista o un corcho de polipropileno.
  • Palitos de madera tipo de los helados.
  • Pintura mate.
  • Pincel y cuchillo tipo navaja.
  • Un recipiente con transparencia para que puedan sujetarse los huevos y lucirse la composición.

En esta ocasión hemos elegido pequeños Iris, que además aportan un agradable aroma. pero podéis elegir Algestroemerias, Gerberas, Tulipanes..

Pasos a seguir:

Mientras váis preparando todo, las flores es fundamental que estén en agua y una vez que lo hayáis terminado, hay que cambiar el agua cada dos días ya que al ser poca cantidad la que tendrán en cada huevo, el nivel de oxígeno en ese agua será escaso y las flores lo necesitan para vivir, pero esto no va a ser un gran trabajo ¿verdad?

Sigamos con los pasos: una vez removida las pinturas y vaciados los huevos haciendo un solo agujero...recordad que son los futuros jarrones. Los colocamos sujetados con uno de los palos de madera pinchados en la esponja para poder pintarlos fácilmente y que se sequen. La pintura actuará de impermeabilizante y tapa-poros en los huevos. Ha de ser pintura del tipo que se utiliza para pintar un mueble, no sirven las témperas.

Hay pinturas de secado rápido y serán las más recomendables pues de esta manera en dos horas habremos terminado con toda la preparación previa.

Un truco para los indecisos acerca de qué combinaciones de colores entre flores y huevos hacer: coged lápices de colores y seleccionar los colores que queráis utilizar haciendo varias pruebas agrupándolos hasta que déis con una que os guste. O bien, seguid la gama de colores de las flores elegidas y poned los huevos en esos tonos ¡así no falla el equilibrio de colores seguro! el mejor patrón es siempre la naturaleza.

Una vez que estén secos los huevos, ya solo queda colocarlos en el recipiente donde se vayan a exponer. En este caso es un cesto, pero también puede ser una jarrón cuadrado de cristal, o redondo... lo importante es que los huevos queden bien encajados sujetándose unos a otros.

Ya solo quedará llenarlos de agua y para ello podéis ayudaros de un pequeño embudo o de una jarrita de esas de leche del juego de café.

Y cuando estén llenos de agua ya podemos cortar los tallos un poco e ir colocándolos a diferentes alturas para que la composición tenga más movimiento y parezca más natural. Si utilizáis flores de tallo grueso como las que os hemos sugerido, podéis hacer un corte en forma de cruz en la base del tallo y así la flor coge más agua y se hidrata mejor.



Si quieres inspirarte en qué flores utilizar, echa un vistazo a las nuestras: http://goo.gl/9on1SA











Fotos cortesía de la Oficina holandesa de la Flor.

viernes, 11 de abril de 2014

Un jardín de 30 años...en una semana.

Ajardinamiento realizado por los Peñotes con arbolado de grandes ejemplares.


Actualmente estamos viendo multitud de programas de televisión donde se hacen reformas milagrosas en las casas que desde luego no llevan el tiempo relámpago de ejecución que dura el programa, pero que con los nuevos materiales y los avances de la tecnología sí se consiguen hacer en menos tiempo que hace unos años.

En jardinería también se pueden conseguir estos pequeños milagros, aunque desde luego hay que hacerlos con planificación y con los elementos necesarios para que ese ajardinamiento sobreviva en las mejores condiciones y tenga un sencillo mantenimiento. En alguna ocasión hemos visto la ejecución de jardines televisivos ¡que nos han puesto los pelos como escarpias! Sin sistema de riego instalado, sin telas contra las malas hierbas ni preparar el terreno previamente donde se colocaba una gravilla decorativa, mezclas de plantas con diferentes necesidades hídricas en la misma jardinera...no nos queremos imaginar cómo habrán evolucionado.

En fín, que es muy bonito tener un jardín ya crecido, pero hay que tener claro que es necesario no saltarse determinados pasos previos. Vamos a ver cuales:
Ajardinamiento realizado por la paisajista Isabel de la Morena.

Realizar las obras de infraestructura: instalación de sistema de riego automatizado y de iluminación del jardín serán pasos imprescindibles para no tener que levantarlo después para pasar tubos y cables. La preparación y abonado de la tierra donde se va a cultivar es también fundamental. Esta partida es quizás de las menos valoradas a la hora de hacer un jardín y es de las más importantes. Una mala tierra nos va a dar muchos problemas siempre y nos va a costar dinero en reposición de plantas.

Elegir arbolado de grandes dimensiones ya crecidos que se colocarán directamente sobre el terreno con las precauciones previas de comprobación del perfecto drenaje del terreno. Normalmente se hace el hoyo de plantación unas horas antes y se llena de agua para ver si desparece o si permanece estancada, en cuyo caso hay que dar solución a esa falta de drenaje antes de plantar.

Arbustos, vivaces y anuales. Los arbustos han de elegirse en el tamaño máximo que adquieren en su edad adulta, o el más próximo. Y las plantas vivaces y anuales si se plantan en su época de floración terminarán de dar ese aspecto de solera al jardín.

El césped. Se siembran en forma de tepes, los cuales se colocan como una alfombra, pero la preparación previa del terreno es muy importante. Y también el no hacerlo en pleno verano para que el gasto de agua no sea tan excesivo.

Y en cuanto a los accesorios como las baldosas de los caminos, o la gravilla para los senderos, nuestro consejo es hacer como hacían los antiguos jardineros ingleses en siglos pasados: una vez habían sembrado el césped y plantados los árboles y parterres, esperaban a ver la huella que marcaban los visitantes en el jardín para poner sobre ella los caminos... debían tener muy presente a un tal Murphy ¿no creéis?


jueves, 10 de abril de 2014

Hacer un semillero.


Un semillero permite adelantar la siembra de algunos cultivos, ya que los protege del frío.
Los semilleros caseros se pueden improvisar en muchos tipos de recipientes, desde envases de plástico hasta bandejas de alveolos preparadas expresamente para esta función (búscalas en Los Peñotes).

Utiliza como sustrato una mezcla de arena con turba o compost por tercios. También encontrarás sustratos específicos ya preparados.

Dentro de casa
El semillero has de colocarlo dentro de casa. De esta manera la temperatura interior actuará de efecto invernadero y favorecerá la aceleración de la germinación de los plantado. Pero debe recibir luz directa, no lo pongas lejos de la fuente de luz ya que lo que hayas plantado crecerá de forma espigada buscando la luz que necesita y utilizará muchas reservas en ello, dando lugar a una planta débil.
Y por otro lado evitarás que os pajarillos de tu zona se den un festín.

Llenar de sustrato y plantar.
Cubre con sustrato los alveolos del semillero y coloca una o dos semillas en cada uno, respetando la profundidad de plantación.

Regar después de sembrar.
Una vez que has sembrado, el riego hará que las semillas queden bien asentadas. El sustrato debe mantenerse húmedo (no encharcado).

Colocar cartelitos.
Clava en los alveolos unos cartelitos con el nombre de la especie o variedad. Así llevarás mejor el control.En Los Peñotes puedes encontrarlo de diferentes materiales que aportarán más encanto a tu proyecto de huerto.

Añadir leyenda
A resguardo del frío.
Pon el semillero en un sitio con la luz y la temperatura adecuadas (entre 15 y 18º), pero fuera del alcance de los rayos del sol.

Esperar que crezcan
Una vez que han germinado las semillas deja crecer las plántulas durante 30 a 60 días hasta que emitan entre cuatro y seis hojas y puedas llevarlas a la tierra.

Trasplantar en el huerto (repicado)
Llegado el momento, las plántulas deben pasar al huerto. Cógelas por las hojas, desentíérralas usando un palito o tablilla. Haz un hoyito en la tierra, plántalas y riégalas.








Documentación de contenido: Asociación española de centros de jardinería - Verde es Vida

lunes, 7 de abril de 2014

Huerteando:abonos verdes.

Planta de Mostaza.

Ahora que está tan de moda todo lo relacionado con lo "eco" y lo "biológico" hay que dejar claro una cosa: la horticultura biológica no significa no hacer nada, ni dejar actuar a la Naturaleza a su libre albedrío. Se trata más bien de entender sus reglas y aplicarlas.
Esta es una máxima que enseñamos siempre en los cursos de Huerto que Los Peñotes organiza con el co-patrocinio de Massó Garden.
Y en relación al abonado de la tierra donde vamos a plantar nuestro huerto podemos optar por varias soluciones.
Si somos impacientes o simplemente nuestro tipo de vida no nos permite dedicar demasiadas horas al huerto pero no queremos prescindir de él (cosa nada extraña por la calidad de vida que nos aporta y la terapia antiestrés que supone) la mejor opción es acudir a los abonos específicos y preparados como los que podemos encontrar dentro de la gama de Massó Garden.Y además también cuentan con una gama de abonos biológicos por si tenemos esa inquietud.
Pero, si disponemos de más tiempo o simplemente durante el invierno no queremos dedicarnos al huerto, lo que sí podemos hacer es aprovechar esos meses para ir preparando la fertilidad de nuestro huerto para que cuando plantemos en primavera, tengamos una tierra esponjosa y enriquecida por medio de lo que vamos a llamar "Abonos verdes".


Abonos verdes.

Cuando arranquemos las últimas tomateras en septiembre y si no queremos plantar nada de cara al invierno, para que el terreno se enriquezca lo mejor es dejar siempre algún cultivo especial para crear este tipo de abonado verde. podemos echar semillas de mostaza, avena, nabos, habas...no requieren muchos cuidados y pueden mantenerse prácticamente con el agua de la lluvia de invierno.
Estas plantas aportarán materia orgánica de rápida asimilación y ayudan a recuperar nutrientes a la vez que actúan como repelentes y pueden ayudar a regular la aparición de malas hierbas.
Si la tierra que tenemos es especialmente mala, lo mejor es plantar nabo forrajero, esta hortaliza es de las que tira para abajo y va rompiendo el terreno y de esta manera ayuda a dejar esponjosa la tierra.
Al llegar Abril y querer empezar a plantar ya nuestros vegetales en plantones, lo único que hay que hacer es segar todo esto que hemos plantado, lo dejamos sin recoger y sobre la superficie unos 3 días, a continuación removemos la tierra con azadón con todo ello (así quedan las raíces ya fuera ) y plantamos encima.

¿Quieres ver más consejos para el huerto? Echa un vistazo a estos enlaces:
Trucos para un huerto ecológico http://goo.gl/1p8jXC
Cómo analizar la calidad de la tierra http://goo.gl/Y5EOOd




Huerteando: como analizar la calidad de la tierra.


Una de las dudas más habituales es saber qué tipo de tierra tenemos en nuestra huerta para poder aplicar la cantidad de riego apropiada y evitar encharcamientos que podrían producir la pudrición de las plantas o la aparición de hongos.
Así que vamos a daros un truco que aprendimos en uno de los cursos de Huerto que organizamos en Los Peñotes de la mano de Andreu Vila, uno de los "profes" más carismáticos que nos envía nuestro proveedor y copatrocinador de estos cursos, Massó Garden.
Pues bien, Andreu nos indició un super truco "digital"...es decir, de practicar con los dedos. Y vamos a repetir la misma metáfora que nos contó porque nos pareció una buena manera de entenderlo.
Para saber qué tipo de tierra tenemos hay que coger una porción de tierra y amasarla y según el "producto pastelero" que obtengamos, vamos a poder saber qué tipo de tierra tenemos y qué riego aplicar.

  • Si nos sale un rulo como haciendo un gusano al hacer rodar la tierra: tenemos un 5% de arcilla.
  • Si nos sale un croissant ( una vez hecho el rulo, lo doblamos y no se abre ni parte): tenemos un 15% de arcilla.
  • Si nos sale un donuts (sin deshacerse) tendremos un 20% de arcilla.
Brotes de soja.
Por lo tanto, cuanta más arcilla tengamos, habrá que hacer menos riegos y aplicar menos agua.
Si el suelo es más arenoso que arcilloso, hay que aplicar más riegos y más fertilizantes puesto que ese tipo de terrenos no retienen tanto.
Y como tenía el día culinario, nos dió otro truco gastronómico... ¿o agronómico? Se trata del truco del ¡plato de sopa!. Llenamos un plato con agua y añadimos tierra con una cuchara. Si se deshace rápidamente es señal de que la tierra tiene mala estructura y será necesario aportar algo de tierra nueva que la mejore.
Y si queréis ver otros consejos para el cultivo del huerto, pinchad en este enlace. http://goo.gl/Y5EOOd