martes, 26 de noviembre de 2013

¡Una Navidad de revista en tu casa!

Los Peñotes lleva muchos años manteniendo una estrecha colaboración con las estilistas de las revista
especializadas en decoración y siempre nos ha parecido un trabajo digno de reconocimiento por todo el trabajo que lleva detrás y queremos relatároslo con ocasión de uno de los reportajes del número especial de Navidad de la revista El Mueble realizado con material de nuestra colección de Navidad.

Mes a mes, nos encontramos siempre ideas preciosas con las que todos aprendemos o nos inspiramos, pero al igual que cuando creamos nuestros espacios de decoración en Los Peñotes, esto lleva un intenso trabajo previo que además coincide en muchos puntos. Una vez que una estilista de El Mueble, tiene una casa que decorar y sabe el fotógrafo con el que va a trabajar (detalle muy importante), hay que decidir el estilo que se le va a dar: si natural, urbano, familiar, rústico, neo-barroco… ¡lo que sea!

A partir de ahí empieza la “aventura de la estilista”… se tienen que lanzar a la calle a hacer lo que ellas llaman "shopping”, es decir, a recorrer tiendas con la idea de lo que deben poner en sus cabecitas, y su carpeta con fotos donde se han hecho todo el story-board o apunte de la maquetación del reportaje: qué foto será a doble página,  desde donde se hará la toma porque su fotógrafo le va a dar una luz espectacular en ese tiro, cuantas fotos de detalles ha de hacer… las casa son preciosas en sí, si no, no se hubieran seleccionado, pero siempre hay que darle el toque especial que es lo que hace que mes a mes acudamos a ver este tipo de revistas.

Y aquí es donde entra una de las estilistas/decoradoras  que más nos visitan: Cristina Castaño que para esta casa ha trabajado con el fotógrafo Felipe Scheffel y viendo las imágenes está claro lo acertado de su elección y si visitáis sus otros trabajos os daréis cuenta del mimo que pone El Mueble en sus elecciones.

Porque no es lo mismo ver un espacio en directo que a través del objetivo de una cámara, hay que saber colocar en la foto los elementos justos para que se lea perfectamente la propuesta, para que no haya -y aquí otra de sus jergas- “demasiada información visual”.

Hay muchas cosas a tener en cuenta: el espíritu de la casa, a los dueños también ha de gustarles lo que se muestra ya que se van a utilizar elementos de la casa y los complementos de decoración que ha seleccionado la estilista, el acordarse de todo lo que han ido viendo en diferentes tiendas, el ir coordinando lo que localizan en un sitio y en otro y preveer que algo puede fallar ya que en las tiendas los stocks están en continuo movimiento.

En Los Peñotes lo tenemos algo más fácil pues al tener una relación ya larga con ellas, si hay algo que faltase, sabemos perfectamente con qué otra cosa lo podemos sustituir o previamente hemos visto el plan “B” y además les ahorramos mucho recorrido de tiendas pues pueden encontrar complementos de decoración, muebles, iluminación, vajillas, textiles… además de plantas y flores.

Lo que está claro es que si has ofrecido tu casa para hacer un reportaje y estás pensando en cambiar parte de la decoración, el que te venga una estilista como Cristina Castaño con la garantía de que es del equipo de la revista El Mueble, es tener la posibilidad de contar con una magnífica “personal home shopper” pues los propietarios tienen la oportunidad de poder adquirir en ese momento  parte del atrezzo si lo acuerdan previamente con la estilista y la tienda, o por lo menos , eso es lo que pasa cuando se llevan cosas de nuestras colecciones.

AGRADECIMIENTOS:
LAS FOTOS PLASMADAS SON SOLO PARTE DE UN REPORTAJE DEL ESPECIAL NAVIDAD DEL MES DE DICIEMBRE DE 2013 DE LA REVISTA EL MUEBLE
www.felipescheffel.blogspot.com
www.elmueble.com

Tradiciones navideñas: montar el Belén.

Si hay una tradición bien arraigada en nuestro país en la época de Navidad, es la de colocar el Belén. Y además suele ser una actividad en la que participa la familia entera y se desmonta si hace falta la casa con tal de que haya espacio suficiente para colocarlo…de ahí la expresión alusiva a cuando se monta un lío tremendo para hacer algo y se dice aquello de “montó el Belén”.

Cada año en Los Peñotes, vemos venir a los padres con los hijos a elegir alguna figura nueva que añadir, o a reponer los accesorios que al desmontarlo cada año quedan mermados, como son el serrín, las piedras o rocas, el musgo natural, las piezas de corcho… Y  hay una pauta que casi siempre se cumple: a la hora de elegir una figura nueva surge la duda de la escala de las que tenemos en casa…¡con lo fácil que sería venir con una pieza! Nuestra sugerencia siempre es que si es más pequeña, con colocarla en un plano diferente haciendo como que está más lejos, se puede no solo evitar el efecto “Gulliver” que se suele ver a veces en algunos Belenes y que realmente destroza todo el esfuerzo que conlleva colocarlo todo. 

Pero vamos a ver que podemos necesitar para poder montar un Belén en casa en los casos en que queremos reproducir una escenificación lo más real posible. Una vez decidido el tablero, mesa o soporte donde lo vayamos a colocar, será importante tapar esa base con algún tejido que llegue hasta el suelo y oculte los cables y enchufes de las luces y demás accesorios que pongamos que necesiten energía eléctrica para funcionar.
No hay Belén que se precie sin la presencia de algún "gazapo" ¿la de éste? la regadera verde.
Placas de corcho en diferentes tamaños, papel roca, musgo natural que deberemos humedecer con un spray de agua antes de manipularlo y de vez en cuando para que se mantenga verde. Serrín o arena de río que nos servirá para la superficie y colocar las figuras sin que se caigan y a la vez para ocultar las peanas de las figuras, árboles o de las mismas edificaciones, paja natural para poner encima del serrín en el suelo del portal o en las zonas de animales. Gravilla o escamas de pizarra quedarán genial para rematar el borde del río en caso de incluirlo. Y para hacer ese río o laguna, en vez de utilizar papel de aluminio, os sugerimos colocar un espejo, o un cristal (de un marco que no utilices) y debajo de ese cristal puedes poner la imagen de uno de los fondos impresos que tenemos para los acuarios o terrarios.

Y si queréis aumentar el efecto de profundidad de vuestro Belén, probad a colocar dos espejos enfrentados y ocultados con papel roca y musgo para que no se vean, podrás hacer un cañón rocoso o una gruta en la que tu rebaño de ovejas ¡se multiplicaría por arte de magia si las colocas pegadas a uno de los espejos!

Misterio africano de la Ong Amigos de Nyumbani.
¿Os da pereza montar el Belén? podéis optar por colocar solo el Misterio, es decir, las figuras básicas: San José y la Virgen con el Niño Jesús, el buey y la mula y los Reyes siempre lejos hasta el día 5 de Enero si eres de los “puristas”. Pero aunque coloques solo estas piezas, puedes arroparlas con otros complementos de manera que luzcan más. Desde colocarlas rodeadas por grupos de velas, candelabros, metidas dentro de un recipiente de cristal que puedes poner hasta tumbado, colocar un poco de musgo a modo de lecho sobre el que colocar las figuras, dentro de un recipiente de metal, sobre una tabla, dentro de un farol que dejes con la puerta abierta, añade ramaje natural o artificial, delante de una corona de adviento… es cuestión de echarle imaginación y si te pasas por la tienda de navidad de Los Peñotes, te daremos más ideas o seguro que sacas alguna inspiración y desde luego hay figuras para todos los gustos.
Belén en una "matrioska", perfecto para niños .












jueves, 21 de noviembre de 2013

La reina de la navidad: la Flor de Pascua.

La Flor de Pascua, es la reina indiscutible en navidad, y aunque os hayamos hablado de otras propuestas a la utilización de esta planta, eso no significa que no nos rindamos ante su belleza, porque la verdad es que cuando pones una de ellas en cualquier lado el toque de elegancia está asegurado y si pones varias agrupadas ya es un espectáculo… No tenéis más que echar un vistazo a las fotos de cómo están en nuestra exposición del centro de jardinería  Los Peñotes…

Esta planta es oriunda de México y Centro américa, donde crece en terrenos porosos y húmedos de barrancos y laderas rocosas; en su hábitat de origen es capaz de alcanzar los tres metros de altura y adquirir la forma de un pequeño árbol.

Actualmente, los productores han conseguido colores muy variados, como el fucsia.

En México la llaman pascuero y en Argentina, estrella federal. Otro de sus nombres es poinsettia, en homenaje al botánico y diplomático Joel Robert Poinsett, que la conoció cuando era embajador de Estados Unidos en México, y la introdujo en su país en 1825 y que es como la solemos denominar en los centros de jardinería, pero aunque suene muy "botánico" su nombre científico es Euphorbia Pulcherrima. Pero con decir Flor de pascua, bastará àra saber de qué hablamos ¡así que no preocuparse!

Descripción
Esta vistosa  planta tropical que en su versión de colores rojo y verde está claro que se asocian a la Navidad (por lo menos en el Hemisferio Norte), es en origen un arbusto de la familia de las euforbiáceas, es decir, pariente del ricino y el árbol del caucho. Destaca por el tamaño y el colorido de sus brácteas, hojas modificadas que rodean a las verdaderas flores, muy diminutas. Y hay que tener cierta precaución con el látex que liberan al cortarlas porque puede irritar la piel.
Cultivo
Habitualmente se utiliza como planta de interior, pero en las zonas cálidas de España se puede plantar en exteriores. Necesita un suelo fértil, suelto y poroso; precisa humedad constante, pero no soporta el encharcamiento. La luz natural le es imprescindible para mantener el color, pero el sol directo podría quemarla. Es importante que no reciba luz por la noche, ya que las brácteas de las flores nuevas no se colorearán.

Cuidados
La humedad y el riego son los aspectos más críticos del cuidado de esta especie. Lo más recomendable es regarla una vez por semana, sumergiendo la maceta de 10 a 15 minutos en un recipiente con agua. Como buena planta tropical, el exceso de sequedad ambiental la perjudica hasta provocar la caída de las hojas; hay que colocarla en un lugar alejado de los radiadores y chimeneas.
La temperatura no debe exceder los 23 grados durante el día ni bajar de 16 grados por la noche.
Y si queréis que vuelva a colorear sus brácteas el año próximo se debe mantener en total oscuridad de septiembre a noviembre, es decir, los tres meses previos a la floración, pero no es fácil tener éxito… el consuelo es que no son plantas caras y podéis renovarlas cada año.




Agradecimientos por documentación a la AECJ

lunes, 18 de noviembre de 2013

Tradiciones navideñas: Coronas de Adviento.

Coronas naturales.

Aunque parece que la cosa va cambiando, hasta hace pocos años, cuando llenábamos nuestra tienda de Coronas de Adviento, había personas que las miraban con cierto repelús...e incluso se atrevían a decir que les daba mal fario porque lo asociaban a muertos. ¡Nada más lejos del sentido de estas coronas! ¡Si precisamente son un símbolo de continuidad y renovación de la vida!
La utilización de la Corona de Adviento es el principal símbolo  en el tiempo previo a la celebración de la Navidad.
Corona artificial decorada para exterior.

Si bien es más común verlas en los países del norte de Europa y América del Norte, en los últimos años acompaña a  muchos hogares españoles, debido quizás al impulso que se le ha dado por parte de las parroquias por no hablar de una mayor interacción de costumbres entre los países que actualmente se vive. Aunque es una costumbre no tan desconocida para nosotros ¿quién no ha tenido un calendario de Adviento con sus chocolatinas dentro? Es decir, el Adviento, o tiempo previo (25 días) a la celebración de la Navidad lo podemos celebrar con diferentes simbologías.
Corona artificial pero con efecto nevado.

Corona de Adviento.
Básicamente consiste en simbolizar mediante una corona vegetal el tiempo de espera al nacimiento de Jesús. Incluye la colocación de 4 velas que se irán encendiendo de manera sucesiva cada domingo hasta llegar a la última vela que se encenderá el día de Navidad. El significado que conlleva consiste en relacionar el círculo de la corona con Dios y su eternidad (no tiene principio ni fin); el verde con la esperanza que traerá la Navidad y las 4 velas representan las 4 semanas de Adviento y la luz sería la esperanza que trae el nacimiento de Jesús. Respecto a los colores de las velas, las costumbres varían en cada país: unos ponen todas blancas o rojas y una última en color rosa o malva (el color de la Pascua), o simplemente en el color que más les guste según el tipo de corona que pongan.

Si optamos por una natural, la ventaja es que al entrar en casa, tendremos un aroma especial, aunque tendremos que renovarla cada año, lo que no será necesario si optamos por una realizada con material artificial. Y también será aconsejable que la vaporices con agua si tienes la calefacción cerca o algo fuerte en casa, aunque por lo general, se mantiene toda la navidad en buen estado.
Puedes aprovechar la lámpara del comedor para colgar la corona de Adviento.

Tampoco hay una norma en cuanto a la manera de colocarla: en horizontal colgada o colocada sobre algún mueble, o en vertical sobre la puerta de entrada. En este último caso, las velas pueden ponerse dentro de farolillos colgados por ejemplo con cintas a juego con la decoración de la corona y que también podemos poner en el suelo, o con velas de batería ¡que los tiempos avanzan que es una barbaridad y hay todo tipo de soluciones!
Ya hay mucha variedad en iluminación sin cable.

De igual modo, podéis comprar una corona ya confeccionada y decorada o bien, optar por una básica, solo con ramaje (ya sea natural o artificial) y decorarla a vuestro gusto. Os recomendamos utilizar alambre de florista, como el que vendemos y utilizamos en nuestros trabajos ya que es muy maleable y lo hay en diferentes colores.
Y como siempre, os animamos a mezclar natural con artificial, no siempre contamos con el clima adecuado para que lo natural perdure toda la Navidad y el mezclarlo en este caso, nos puede permitir disfrutar de esos aromas tan característicos y familiares de estas fechas y el que no se nos estropee nuestra "creación". Ramas de canela, flores de anís, mezcladas con el resto de elementos... es cuestión de imaginación y sobretodo, ilusión.

Si quieres buscar inspiración, mira en nuestra web: http://bit.ly/1hJSe64

domingo, 17 de noviembre de 2013

Mas allá de la Flor de Pascua.

Si hay una planta que indudablemente asociamos a la Navidad es la Poinsettia o Flor de Pascua. Y ya no solo en su color rojo más característico, si no en cualquiera de las nuevas tonalidades que hay en el mercado: salmón, jaspeados, blanco, rosa, rojos oscuros...etc. Pero también es cierto que no es la única opción para tener un centro natural de aspecto navideño.
Si sois de los que no podéis pasar la Navidad sin que el color rojo esté presente es cuestión de echarle imaginación y conocer qué flores podemos utilizar en ese color, aunque no será el único ¡por supuesto!
Unos claveles en rojo, bien apretados  y acompañados de bayas, adquieren carácter navideño e innovador.
La costumbre por utilizar ese color no viene, como muchos creen, por la imagen publicitaria de la firma del conocido refresco en los años 50. Es una costumbre mucho anterior y que viene determinada por el simple hecho de que en el invierno la mayoría de los frutos y ramajes que proporcionaba la naturaleza, eran de ese color.
Así que no hay por qué sentirse "encorsetados" o limitados a utilizar única y exclusivamente lo más obvio: las Poinsettias o los Acebos, pero ¡ojo! que siguen siendo un recurso decorativo precioso y que siempre quedan espectaculares donde se coloquen. Solo estamos proponiendo algo más de creatividad.

Y en estas otras versiones de decoración navideña con elementos naturales, sí debes mantener una serie de claves para que se mantenga el espíritu navideño en la composición que vayas a hacer: debes incluir elementos naturales típicos de la vegetación en esta época del año: ramaje de coníferas como Thuja o Pinsapo, que además producen un olor muy agradable en la estancia. O ramaje de frutos del bosque o bayas, Illex, Muérdago, Hypericum...

Y tampoco hay que temer a mezclar con objetos de decoración puramente navideños. Es decir, que si quieres añadir alguna bola, hazlo. O una estrella, un lazo. Un jarrón de cristal lleno de Amarilys que aunque no sean rojos, si se colocan en un recipiente lleno de musgo ya tienen el punto navideño...


Gerbera, Crisantemos, Proteas y Claveles, combinados con verdes azulados y ramas de bayas rojas son otra de las opciones.




Únicamente procura que haya un equilibrio entre los colores. Y si quieres darle un toque sofisticado puedes mezclarlo con algún elemento de cristal, con algo que brille, ¿un toque metálico quizás? ¡Adelante! Atrévete a mezclar e innovar.

viernes, 15 de noviembre de 2013

¿Sabes trasplantar bien?

Las plantas de interior necesitan el cambio a una maceta mayor al menos cada uno o dos años, según el tamaño, para que luzcan en todo su esplendor. La mayoría de las especies se pueden trasplantar en cualquier época del año.


¿Cuando hay que trasplantar?
Es conveniente fijarse en una serie de detalles:  la salida de raíces por el orificio de drenaje del tiesto, la falta de tierra en la superficie o su textura pegajosa, o un crecimiento lento y débil, indican que la planta está pidiéndote más tierra sin duda.
Si no la trasplantas y tiene las raíces apiñadas, la planta se desarrolla menos: sus hojas son más pequeñas y produce menos flores en caso de ser de las que tengan flor. Y aunque abones regularmente, el sustrato va perdiendo sus características iniciales con el tiempo.
Sólo algunas especies de desarrollo más lento o plantas como la cinta o la clivia, o los bulbos, que gustan de macetas estrechas, no precisan trasplantes frecuentes. También puede ocurrir que la planta se haya hecho tan grande que su trasplante resulte demasiado complicado, algo habitual en los ficus y las yucas, por ejemplo. En estos casos, bastará con cambiar la tierra de la capa superior (unos 5 centímetros) por sustrato nuevo.

Manos a la obra.
Antes de realizar el trasplante hay que elegir la maceta. En caso de duda, hay que preferir la de menor tamaño, siempre que entren las raíces de forma holgada. Lo más conveniente es que el tamaño de la nueva no supere en un 25% el diámetro de la antigua. Por otro lado es recomendable regar el ejemplar el día anterior, para que se empape bien de agua. Si el nuevo tiesto es de barro, también se tiene que poner a remojo la víspera, para potenciar su porosidad desde el primer momento.

1. Acondicionar la nueva maceta.
Conviene colocar en el orificio de la base una piedra o un trozo de otro tiesto con la parte cóncava hacia abajo, o una capa de arlita (arcilla expandida) o gravilla. Así se asegurará un buen drenaje. A continuación, se rellena con un lecho de arena gruesa o perlita, que recoja el excedente de agua y evite la humedad excesiva de las raíces.

2. La tierra de trasplante.
La tierra debe adaptarse a cada tipo de planta y a sus necesidades nutritivas. Un preparado que contenga humus (tierra de hojas), tierra negra de jardín, estiércol descompuesto, caliza y arena de río, es el adecuado para la mayoría de las plantas. En cuanto a las proporciones, el humus (en función de su viveza) y la tierra negra deben constituir algo más de la tercera parte de la maceta; una cuarta parte de arena y una décima de estiércol. Se puede añadir carbón vegetal en polvo para disminuir las posibilidades de infección y un poco de turba para mejorar la porosidad. Para acertar, y sobretodo no complicarte la vida haciendo la mezcla correcta, lo mejor es adquirir la tierra en Los Peñotes: disponemos de mezclas preparadas para las distintas especies.

3. Sacar la planta de la maceta vieja.
Para que la operación tenga éxito, se debe invertir la maceta, sujetando la planta con la mano izquierda, mientras con la derecha se golpea el fondo del tiesto para que se suelte la tierra de las paredes. Después, será necesario limpiar el cepellón de piedras del fondo de la maceta y eliminar la tierra pegada en su parte superior hasta llegar a las raíces. En caso de que hubiera alguna reseca, hay que cortarla con cuidado a ras de la parte tierna.

4. Colocación en el nuevo tiesto.
Con ayuda de un plantador, se cava un hoyo en el mantillo del nuevo tiesto y se introduce el cepellón. Éste debe quedar a unos tres centímetros por debajo del borde de la maceta. Una vez centrado, se rellena con el resto de la tierra y se elimina la que sobre por los lados de la maceta. Para terminar, hay que presionar la superficie con los pulgares de forma que, una vez lleno el tiesto, quede un centímetro libre entre su borde y la tierra. Y para que ésta rodee de forma compacta las raíces, mezclándose, bastará dar unos ligeros golpes en el suelo con el culo de la maceta.

Sólo queda regarla y, hasta que la planta haya prendido, mantenerla alejada de las zonas con mucha luz o temperatura excesiva. 








(Agradecimientos a la AECJ por la documentación)

domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Plantas mágicas?

Planta del dinero (Plectranthus)
Cuando adquirimos una planta ya sea para nosotros mismo o para regalar, siempre que no impere el criterio estético,  muchas veces lo hacemos siguiendo el impulso de alguna leyenda que acompaña a esa planta y casi siempre ligadas a los "buenos augurios" Y es que desde la antigüedad se han atribuído fascinantes propiedades a muchas plantas... unas veces con cierta base científica y otras simplemente procedentes de la superstición que conllevaba el simple desconocimiento.

Pero todas ellas ciertamente curiosas y que en cualquier caso, aportan un valor añadido a la planta en cuestión, porque no vamos a negar que cuando un amigo nos regala la conocida "planta del dinero" no estamos pensando: "¡Que bien, me ha traído una Plectranthus verticillatus!" Va a ser que no, más bien pensamos: "¡Qué detallazo, me está deseando prosperidad y que me vaya bien!"

Pero no solo se les atribuyen cualidades de atraer la buena suerte, si no que se les adjudicaban otra serie de poderes mágicos según las diferentes culturas.
Belladona

La Belladona.
Durante la Edad Media, fue uno de los principales ingredientes de las pócimas y ungüentos empleados por hechiceros y magos. Incluso se decía que era la sustancia con la que las brujas engrasaban sus escobas voladoras. Y también se supone que se utilizó para envenenar a las tropas de Marco Antonio en la guerra de Esparta.

La Mandrágora.
También se consideraba mágica, debido a la forma humana de su raíz y sus propiedades narcóticas... algunos la recordaréis en alguna de las entregas de las películas de Harry Potter. Con ella se realizaban sortilegios y se decía que procuraba sueños dorados. 

Trébol de 4 hojas.
El Trébol.
Siempre se ha dicho que encontrar un trébol de cuatro hojas es signo de buena suerte. Pero ¿ a que no sabías que también se cree que el de tres hojas aleja a los espíritus malévolos y a las brujas?  Desde hace muchos siglos se utiliza como elemento protector principalmente en Irlanda, donde goza de una gran popularidad.
O bien, se utilizan como símbolos de carácter religioso; en Irlanda, gracias a San Patricio, según la leyenda, cuando el santo llegó a Irlanda lo utilizó para demostrar que sus tres hojas simbolizaban la Santísima Trinidad. De esta forma, el trébol se convirtió en el emblema nacional irlandés.

La Albahaca.
En Grecia se rinde culto a la albahaca, cuyo nombre científico, basilicum, proviene del griego,basileus. El día de San Basilio las mujeres creyentes llevan ramitas de esta planta a su iglesia para que el sacerdote las rocíe con agua bendita y las cuelgan sobre las puertas de sus casas con el fin de ahuyentar los males de sus hogares. Es además símbolo de bienvenida y hospitalidad, por lo que también colocan macetas con albahaca en sus ventanas.

Bambú de la suerte (Drácena)
El Bambú... que no es un bambú.
Según los principios del feng shui, el color verde y la forma y estructura del bambú atraen la buena fortuna, así como la prosperidad para el hogar, el negocio, o la persona que lo tenga. Y no sólo los maestros orientales recomiendan el uso de esta Drácena para cargar de buena energía el ambiente. Su popularidad ha hecho que se conozca en todo el mundo como bambú de la suerte. Hoy, es un elemento habitual en la decoración de hogares, oficinas y negocios, y eventos especiales como bodas o inauguraciones.

Plectranthus.
Esta planta es la que hemos referido al principio. Se cultiva en muchos hogares para atraer la fortuna. Según cuentan, en la casa en la que crece nunca faltará el dinero, por lo que es más conocida como planta del dinero. También conocida como la  planta del incienso, usada en tiempos egipcios para honorar al dios Ra, se relaciona con el misticismo. La que es variegada desprende un aroma que recuerda a las iglesias católicas, bien al incienso que utiliza en sus celebraciones o quizás al olor de los cirios.





Agradecimientos a la AECJ por la documentación.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Español-Perro & Perro-Español


¿No os ha ocurrido alguna vez que habéis echado en falta un diccionario que os tradujera lo que quería deciros vuestro perro? Si bien, también es cierto que a algunas razas casi no les hace falta hablar para entendernos con ellos, hay ciertas actitudes que si no conocemos el lenguaje o claves del comportamiento animal pueden llegar a desquiciarnos.
¿Por qué tu perro escarba el jardín? ¿o es de los que muerde los muebles? ¿Y cuando se pone agresivo cuidando sus juguetes como si fueran cachorros?

Bueno, pues gracias al veterinario Jean Cuvelier y los consejos del primer diccionario del lenguaje de los perros que ha escrito (ediciones Vox), podemos explicarnos en nuestro "idioma humano" lo que nos quieren decir.

Un consejo general: muchas personas tienden a humanizar a su perro y priorizan el lenguaje verbal en la comunicación, modelando el tono de lo cariñoso a lo enfadado.
El perro lo capta, pero atiende mucho más a la mímica, las posturas o el contacto, por eso, y aquí es igual de importante que cuando educamos a niños, es fundamental la coherencia entre  la voz y los gestos con en el mensaje que le vamos a dar. Por ejemplo, si llamamos a nuestro perro con un tono amable para después gritarle o castigarle, el animal no entenderá nada.

Cuando los perros se ponen a aullar están diciendo que se sienten solos. - Foto de: Lily Rosen.

Y así ocurre con el resto de acitudes que solemos mantener con ellos dependiendo de cada caso:

El típico cachorro.
Problema frecuente: el cachorro hiperactivo que no para de agitarse alrededor de su  amo y mordisquear. El humano se divierte, le ríe las gracias. El perrito piensa: “Le gusta, así que sigo haciendo el demonio de Tasmania”. En realidad esa falta de control puede indicar confusión por falta de límites y reglas (de la madre o del amo), o ansiedad porque en su entorno no disfruta de estímulos adecuados. Será necesario corregirlo para evitar que degenere en exceso de agresividad cuando se haga mayor.

"Quiero ser mamá"
Foto de: Morrice´s
De pronto una perrita hembra pasa horas recostada en su cama y con sus juguetes favoritos en el regazo. Está nerviosa, agresiva, incluso segrega leche: “¡Son mis bebés!”. Literalmente tiene un embarazo psicológico y hay que tratarlo con cuidado, retirar los juguetes, reducir la dosis de alimento y agua, consultar al veterinario para que le recete diuréticos y antigalactogogos, porque más adelante podría padecer tumores de mama.

El destroza-jardines.
Al perro le da por escarbar en tu amado jardín, e incluso puede ser peor y le da por hacerlo en el de tu vecino... Sencillamente puede que se trate de una raza con fuerte instinto cazador o quizás sea un síntoma de angustia por soledad (una de las causas más comunes de la conducta hooligan) o de mortal aburrimiento. En todo caso, el dueño nunca debe cavar en el jardín delante del perro para que no piense: “Si él lo hace, bien hecho está, ¡a imitarlo!”. Si se le sorprende tunelando otra vez, es útil castigarle a cierta distancia, por ejemplo con un manguerazo de agua. Así no asociará el castigo con la presencia del amo y aunque esté solo aplicará la lección de que excavar no le conviene para nada.

"No me mires a los ojos"
Con un perro muy agresivo que parece a punto de atacar, ¡tranquilidad y diplomacia! Si le miramos directamente a los ojos o nos agachamoa para apaciguarlo le haremos creer lo contrario: “Me está amenazando, tengo que defenderme”. Y nada de correr ni arrojarle cosas, mejor nos quedamos quietos, con los hombros caídos, la mirada baja y movimientos lentos para decirle: “Tranquilo, ni soy presa ni enemigo”. Si en el peor de los casos se abalanza y te derriba, debes girar como los toreros y hacerte un ovillo cubriéndote cabeza y cuello con los brazos.
Foto de : Tasha
¿Besito de perdón?... Va a ser que no es por eso.
Entre los perros que no tienen clara la jerarquía dentro de la casa donde viven es común el falso perdón: el animal propina un mordisco (leve si está en modo dominio y más fuerte si es en desafío) y después se acerca para lamer la zona atacada. Por regla general lo confundimos con un juego o con nerviosismo y se lo permitimos o no le damos importancia así que el perro piensa: “Bien, ha quedado claro que aquí mando yo”. En esos casos, hay que demostrarle enfado y distancia. Algo parecido sucede cuando el perro se empeña en tumbarse en un pasillo y dificultar el paso de la familia. Nos solemos hasta reír y pensar, "pero mira que es tonto y cabezota este perro, que manía de ponerse en todo el medio!" Pues de tonto nada... con ese gesto se hace fuerte y se confirma en el pensamiento de que  cree que le corresponde por liderazgo: es un punto estratégico de paso y asume su posición de vigía.

Saber interpretar los gestos y actitudes de perros, o gatos, exige conocer ciertas claves del comportamiento animal.  Como habéis podido comprobar, la lógica humana no suele coincidir con la de las mascotas.




Agradecimientos por la documentación a Verde es Vida.